Uno de los principales desafíos de la educación técnico-profesional en Chile no es sólo atraer nuevos estudiantes, sino ofrecer trayectorias formativas coherentes, realistas y justas con los aprendizajes que las personas ya han construido a lo largo de su vida. En este escenario, los mecanismos de articulación académica que impulsa el CFT Estatal de Magallanes se transforman en una herramienta estratégica tanto para fortalecer la matrícula como para responder a las necesidades reales del territorio y de sus estudiantes.
La articulación no es un beneficio administrativo ni una concesión académica. Es el reconocimiento formal de saberes previos adquiridos en la Enseñanza Media Técnico Profesional, en experiencias laborales o en procesos formativos anteriores. Su impacto es directo: disminución de la carga académica, reducción del tiempo de permanencia en el sistema, menor deserción y una experiencia educativa más motivadora y pertinente.
Hoy, una parte significativa del estudiantado que ingresa al CFT proviene de liceos EMTP de la región. Muchos de ellos han cursado módulos equivalentes en áreas como administración, logística, electricidad, turismo, acuicultura o servicios, repitiendo contenidos que ya dominan.
La articulación permite evitar esta duplicidad, optimizando recursos institucionales y, sobre todo, respetando el tiempo y esfuerzo de los estudiantes.
Los avances desarrollados por el CFT de Magallanes en convenios con establecimientos como el Instituto Superior de Comercio José Menéndez, el Liceo Industrial Armando Quezada Acharán o el Liceo Polivalente María Behety Menéndez dan cuenta de un camino posible: convalidación de módulos, reconocimiento de aprendizajes de nivel técnico y construcción de trayectorias formativas más cortas y eficientes. Para un potencial estudiante, saber que puede rebajar semestres completos o módulos relevantes es un incentivo real y concreto para matricularse.
Además, estos mecanismos dialogan con una visión moderna de la educación superior: aprendizaje a lo largo de la vida, flexibilidad curricular y vinculación efectiva con el mundo productivo regional. Articular no sólo mejora la experiencia académica, también fortalece el desarrollo regional al formar técnicos pertinentes, oportunos y comprometidos con el territorio.
Avanzar en esta línea implica consolidar sistemas claros de reconocimiento, reforzar la difusión de estos beneficios y convertir la articulación en un sello institucional. En tiempos donde estudiar es una decisión profundamente condicionada por lo económico y lo familiar, ofrecer trayectorias más cortas, justas y eficientes no es sólo una ventaja competitiva: es una responsabilidad pública.
El desafío está planteado. Articular para avanzar no es reducir exigencias, es elevar la pertinencia y la justicia del sistema educativo técnico-profesional en Magallanes.
Jonathan Cárcamo Gómez, Jefe de Desarrollo Curricular y Docente CFT de Magallanes



