El rol del Técnico/a en Párvulos y la formación en Magallanes

En la primera infancia se siembran las bases del desarrollo humano. Es en esos años iniciales donde se construyen los cimientos de la identidad, la autoestima, la capacidad de aprender y la manera en que los niños y niñas se relacionarán con el mundo.

En este contexto, el rol de los y las Técnicas de Nivel Superior (TNS) en Párvulos se vuelve imprescindible, pues son ellas quienes acompañan de manera directa y cercana a los más pequeños en su crecimiento, colaborando activamente en su formación integral.

Un niño o niña que recibe estimulación temprana, acompañamiento afectivo y experiencias inclusivas, cuenta con mayores oportunidades de desarrollar su potencial y alcanzar aprendizajes significativos. Aquí es donde estos y estas profesionales marcan la diferencia, ya que su labor no se limita al cuidado, sino que está profundamente ligada a la pedagogía, la inclusión y el bienestar emocional.

En jardines infantiles y establecimientos educativos, estos equipos son el apoyo indispensable para las educadoras. Son quienes implementan estrategias de juego, rutinas y dinámicas que promueven la autonomía, el respeto y la convivencia. Además, cumplen un rol clave en la atención de niños y niñas con necesidades educativas especiales, generando espacios de inclusión real y significativa.

En Magallanes, esta función cobra aún más valor. Nuestra región enfrenta desafíos particulares, como la dispersión geográfica, las bajas temperaturas que influyen en la vida cotidiana y la necesidad de contar con profesionales comprometidos con el desarrollo local.

Formar aquí no es sólo entregar un título, es garantizar que los niños y niñas de nuestra tierra austral reciban la atención, el cariño y la educación que merecen desde sus primeros pasos. Es por ello que el Centro de Formación Técnica de Magallanes ha asumido con responsabilidad la misión de ofrecer la carrera de TNS en Párvulos mención en Inclusión. Esta formación no sólo entrega herramientas pedagógicas actualizadas, sino que también responde a una demanda social urgente: contar con profesionales preparados para trabajar en comunidades diversas, con respeto a las diferencias y con la convicción de que cada niño o niña tiene derecho a aprender y ser feliz.

Estudiar en el CFT de Magallanes significa hacerlo en un espacio que entiende la realidad regional, que forma técnicos comprometidos con su territorio y que otorga la posibilidad de crecer académica y personalmente sin necesidad de migrar a otras ciudades. Además, significa ser parte de una comunidad educativa que valora la inclusión como principio fundamental, un aspecto cada vez más relevante en nuestra sociedad.

Reconocer el rol de quienes eligen esta opción formativa es reconocer que detrás de cada juego, canción o actividad cotidiana, hay un trabajo profesional profundo, orientado a sembrar futuro. Y elegir formarse en Magallanes es apostar por una educación de calidad, con pertinencia regional y con una mirada inclusiva que responde a los desafíos del presente y del mañana.

Elizabeth Moraga Aravena, Coordinadora Académica CFT de Magallanes

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